El
entrenador de la selección de Ecuador, Luis Fernando Suárez, dijo hoy tras la derrota
ante México que "por ahora" no piensa renunciar y que aún ganando a
Brasil el próximo miércoles no se le quitará el mal sabor de dos derrotas en la
Copa América.
"Ha sido un fracaso", subrayó el técnico colombiano en rueda de
prensa y dejó su futuro cómo entrenador de Ecuador en manos de la Federación
Ecuatoriana de Fútbol y de lo que le aconseje su familia.
Suárez también se disculpó ante la afición ecuatoriana por el revés, el segundo
tras el 2-3 ante Chile el miércoles pasado y remarcó que la suerte de su equipo
estuvo en "la falta de contundencia" ante la porterías rivales y
también en la defensa.
"Si no se concreta en dos partidos es porque algo pasa; además, nos
equivocamos dos veces y nos hicieron los goles y nosotros que llegamos varias
otras, no hicimos" sino un gol.
"El mayor problema fue, en todo caso, no poder marcar y el fútbol se gana
con goles", sostuvo.
Aunque el próximo miércoles Ecuador gane a Brasil, algo que calificó de
"improbable", con lo cual podría eventualmente clasificar a su equipo
a la siguiente fase, Suárez dijo que igual ello no le borraría el mal sabor que
deja el depender de otros.
La clasificación de Ecuador no solo pasa por su triunfo ante Brasil, sino
además que se den otros resultados que lo permitan, "lo que no me
gusta", remarcó.